miércoles, 23 de mayo de 2012

Qué difícil fue salir de casa hoy en la tarde

Hoy casi no vi a mi niña en todo el día ya que tuve clases en la mañana, reunión en la mediodía y solo fui a cambiarme ropa para regresar a servir en el culto y lo más difícil fue que ella no me quería dejar venir, quería que la cargara en mis brazos :(...fue difícil salir de casa y cuando regrese de seguro estará dormidita...
Pero también aprendí que así debe ser nuestra vida en las manos de Dios, el deseo desesperado por estar en su presencia, estar con él, reír con él, hablar con él, pasar tiempos juntos y disfrutar de su presencia, como dice el Salmo 25:14 La comunión íntima de Jehová es con los que le temen, Y a ellos hará conocer su pacto.
Unas preguntas:
¿Te has desesperado por no estar en la presencia de Dios hoy?
¿Haz buscado su rostro continuamente?
¿Deseas pasar tiempos con tu Dios?
Aún es tiempo de renovar nuestros tiempos con Dios y disfrutar de su presencia, no tardes más

miércoles, 16 de mayo de 2012

AÚN FALTA MUCHO POR HACER POR LA JUVENTUD

Hace pocos minutos vi un cuadro que me dolió en mi corazón y me acorde de una frase de Juan Bosco que dijo: No hay jóvenes malos, sino jóvenes mal orientados.

Unos seis jovencitos entre los 13 a 19 años iban caminando o tambaleándose mejor dicho por la calle cerca de nuestra iglesia, cuatro eran varones y dos eran señoritas (las cuales estaban bien embriagadas) y los varones las iban cargando o por lo menos eso trataban de hacer, (solo Dios sabe si no habían hecho algo mas a las niñas, pues embriagados puede suceder cualquier cosa) llevaban la mirada perdida y una sonrisa tonta en sus rostros y definitivamente se miraban perdidos y sin dirección.

Yo trabajo con jóvenes y señoritas de esas edades y realmente me duele ver esos cuadros, pues aunque para muchos “eso es la vida” y como ellos dicen, “es una y hay que vivirla” la verdad es que se puede disfrutar mas sin necesidad de todo eso.

Pero me surgieron unas preguntas:
1° Sus padres ¿Donde están? ¿Les dedicaron tiempo de pequeños?
2° ¿Que instrucción recibieron en casa?
3° ¿Qué ejemplos vieron ellos en sus padres?

La educación e instrucción comienza por el hogar, sin embargo y lamentablemente muchos hogares incluyendo los hogares religiosos, muchas veces no invierten tiempo con sus hij@s, no les dan un buen ejemplo, o el afán de la vida les hace trabajar de mas para darles algo mejor (a costa de la perdición de sus hij@s) , o aún sus vidas en las iglesias les abarcan tanto tiempo que no tienen tiempo para ellos.

Las escrituras enseñan en proverbios 22:6
Educa a tu hijo desde niño, y aun cuando llegue a viejo seguirá tus enseñanzas.

Padres de familia ¿Estamos educando e instruyendo a nuestros hijos desde pequeños?¿Tomamos tiempo no solo de calidad, sino también de cantidad para ellos?
¿Pasamos mas tiempos “en los negocios del Señor”, que en nuestro hogar? Pues bien dice 1 Timoteo 3: 4-5 que los obreros de Dios:
Además, debe gobernar bien a su propia familia y educar a sus hijos, para que sean obedientes y respetuosos.  
Porque si no puede gobernar a su propia familia, tampoco podrá gobernar a la iglesia de Dios.
¿Que ejemplo les estamos dando? pues muchas veces nuestro hechos hablan mas que nuestras propias palabras.
Como alguien dijo:
Siempre criticamos a los jóvenes como que los adultos no tuvimos nada qué ver con el hecho que ellos aprendieron de nosotros.
André Marcel dijo: No corresponde a los jóvenes entendernos, sino a nosotros comprenderlos a ellos. Al fin y al cabo, no podrían ponerse en nuestro lugar y, en cambio, nosotros ya hemos ocupado el de ellos.


Lideres de jóvenes o pastores juveniles, Junior Zapata dijo:
A los adolescentes los debemos amar como son, pero los debemos amar tanto que no los debemos dejar como son.


Reflexionemos en esto y recordemos que tenemos mucho por hacer, pero lo más importante invirtamos nuestro amor y tiempo en nuestros hijos, pues será menos doloroso instruir, educar y disciplinar a un niño, que llorar por un joven perdido.

lunes, 7 de mayo de 2012

“No toques al ungido de Dios” por Juan Stam

Me pareció muy bueno compartir con todos ustedes este tema analizado por el teólogo Juan Stam, espero sea de aclaración y edificación

Ésta es una frase que se oye a menudo para señalar el respeto que debemos mostrar a nuestros pastores y la obediencia incondicional que debemos brindarles. Si es cierto que el pastor ha sido ungido por Dios para el ministerio, este texto bíblico significa que los pastores son literalmente intocables. Oponernos a ellos, o criticarlos, viene a ser entonces un pecado muy grave, y someternos a ellos la única actitud legítima. Y lo que vale para pastores, vale también para otros líderes, especialmente profetas. Si son ungidos de Dios, ¿quién se atrevería a tocarlos?

¿Pero será eso lo que significa esta frase bíblicamente? Para interpretarla bien, tenemos que “escudriñar las Escrituras” con lupa para entender correctamente su sentido y no malinterpretarla.

Todos sabemos que “un texto sin su contexto es un pretexto”, es un texto que se está manipulando con otros fines que una genuina fidelidad a la Palabra de Dios. Tal es el caso con esta frase, que viene de una historia muy interesante. El joven David era un fugitivo del rey Saúl, quien lo buscaba para matarlo. En cierto momento, Saúl se durmió en una cueva sin saber que más adentro estaba David con sus hombres (I Sam 24:3). ¡Toda una oportunidad dorada que Dios le está dando a David! Sus hombres, muy espiritualmente, le dijeron a David que ése era el día que Dios le había prometido cuando dijo, “He aquí que entrego a tu enemigo en tu mano, y harás con él como te pareciere”.

Pero sorprendentemente, David no mató al dormido Rey sino sólo “calladamente cortó la orilla del manto” de Saul para mostrar que le había salvado la vida a su propio enemigo. Entonces David dijo a sus hombres, “Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque él es el ungido de Jehová” (I Sam 24:6,10). Más adelante, cuando le llega otra oportunidad de matar a Saúl, David dice, “¿quién extenderá su mano contra el ungido de Jehová y será inocente?” (26:9,11,16,23; II Samuel 1:14; los reyes de Israel no fueron coronados sino ungidos, por lo que se conocían como ungidos).

Entonces, ¿qué significa esta frase para nosotros hoy? ¡Muy sencillo! Los cristianos no debemos “echar mano” físicamente a nuestros pastores, mucho menos matarlos. Sacarle más que eso de la frase, es manipular el texto y abusar de la Palabra de Dios.

La misma frase aparece en Salmo 105:15: “No toquéis, dijo, a mis ungidos, ni hagaís mal a mis profetas”. Aquí se refiere a los profetas y se prohíbe hacerles violencia física. Los verdaderos profetas no eran nada populares con los poderosos, porque su mensaje era duro, y muchos de ellos murieron violentamente (cf. I Reyes 19:10,14). Por eso Jesús denunció a los líderes judíos como “hijos de aquellos que mataron a los profetas” (Mat 23:31), y exclamó, “Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados” (23:37). A los perseguidos por causa del evangelio, Jesús les acordó que “así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros” (Mat. 5:11-12).

Entonces, pues, ¿qué significa esta frase en Salmo 105:15? ¡Muy sencillo! Que no debemos hacer violencia física contra los profetas de Dios, mucho menos matarlos.

Todo esto no tiene que ver con nada más que la violencia física y para nada prohibe la crítica responsable o el dudar sanamente de pastores, profetas y otros líderes. No significa en absoluto que ellos sean intocables, a quienes hemos de rendir una obediencia ciega. No son Dios, ni dictadores, sino siervos del Señor, del evangelio y del rebaño. La citada frase sólo se refiere a la violencia física, no a alguna especie de autoridad al estilo del papa en Roma. Tal clericalismo autoritario es totalmente anti-bíblico y anti-pastoral. Criticar sanamente a los líderes no es un pecado sino un deber en Cristo de todo cristiano y cristiana.

De hecho, según el Nuevo Testamento, todo creyente es un “ungido de Dios”, porque todos tenemos la unción del Espíritu Santo (I Juan 2:20,27; I Corintios 1:21-22). Precisamente eso es el sentido del día del Pentecostés. Por eso, Pablo exige que cuando alguien profetiza en la congregación, “que los demás juzguen” (I Cor 14:29). También, a los tesalonicenses, con referencia específica al don profético, les exhorta no apagar al Espíritu ni menospreciar las profecías, pero eso sí, “Examinadlo todo (¡incluso a los pastores y profetas!) y retened lo bueno” (y criticar, en amor, lo malo; I Tes 5:19-21).

sábado, 5 de mayo de 2012

El Estudio de la Palabra urge en nuestros púlpitos el día de hoy

El día de hoy mientras iba a clases del Diplomado de Orígenes del Cristianismo que estoy cursando, encendí la radio para escuchar las emisoras que transmiten mensajes cristianos y música con contenido cristiano para acompañar mi camino.
Puse una emisora y escuche una predica de uno de estos pastores que usan palabras como: Decreto, Declaro, Invoco, Arrebato entre otras palabras de moda en los círculos eclesiásticos de hoy en día, y me dio la curiosidad de escuchar su “enseñanza”.

Pero al escuchar su “enseñanza o predica” empecé a oír una “exposición de la palabra” con mensaje Platónico y Aristotélico (donde el cuerpo es la prisión del alma), Gnóstico (donde debemos de desprender el pensamiento y el alma del cuerpo y flotar en otra dimensión) y extremadamente positivista y humanista (con el famoso tema de la Exitología) , con versículos forzados para encajar su mensaje temático. Realmente me dio lastima escuchar a los hermanitos y hermanitas de esa congregación emocionados por la enseñanza de dicho “maestro de las escrituras” y eso me hizo reflexionar en los siguiente.

En algunos círculos denominacionales evangélicos, esta la famosa idea que el estudio académico mata el espíritu, que uno se vuelve hereje por su pensamiento diferente a la tradición, doctrina o denominación de su congregación y por supuesto satanizar que ya uno no cree y ha perdido la fe; por esa razón, prohíben el estudio académico de la palabra.

En su disertación “expositiva de las escrituras” el hermanito concluyo diciendo que si no le entendían era porque su nivel de comprensión y espiritual es mas alto que el de todos los de su congregación, pues solo a pocos se les revela estas cosas.
Que arrogancia y pretenciosa dichas palabras, pues aunque el conocimiento es bueno, también envanece, sin embargo, se nota que como dice un maestro de nosotros: la ignorancia es arrogante.

Donde yo trabajaba nos obligaron a ir a es a misma iglesia a un “seminario de la prosperidad” donde se dijo muchas cosas infladas como que Pablo era multimillonario, y que si uno andaba un carro Toyota o Nissan uno andaba mal espiritualmente y era estúpido, y la gente gritaba eufóricamente diciendo amén…¡bendita ignorancia!

No estoy en contra del estudio académico, pues, yo estoy estudiando la licenciatura en teología y un diplomado en la Universidad Evangélica de El Salvador, la cual los indoctos e ignorantes fundamentalistas la critican por sus enseñanzas sin haber estado en las aulas, ni tomando algunas clases para formular dicho criterio, o sin haber estudiado las diferentes posturas teológicas  y al estudiarlas sacar sus propias conclusiones, pero una cosa es cierto, el conocimiento académico puede envanecer, pero también es una herramienta para no decir tonterías y cuentos de viejas en los púlpitos. Bien dicen por allí los Católicos estudiados: que los protestantes y evangélicos son ignorantes en las escrituras. Si bien es cierto que hay un grande grupo de protestantes y evangélicos somos ignorantes de las escrituras, aunque defendemos a capa y espada la biblia sin leerla ni estudiarlas, también hay un grupo de creyentes que se han aburrido de las huecas disertaciones en los púlpitos y hemos despertado al estudio serio (como siempre debe ser) de la palabra de Dios, pero ese conocimiento debe ser canalizado para dar enseñanzas actualizadas y prácticas que no solo llegue al intelecto sino nos lleve a la acción que el Jesús Resucitado nos enseño y de paso es una herramienta para el estudioso de las escrituras.

Les animo a estudiar seriamente las escrituras para no decir lo que el texto y el escritor nunca quisieron decir y así apartarnos de la ignorancia y haraganería que sufre la iglesia el día de hoy.

Como dijo: Lucio Anneo Séneca

¡Estudia! No para saber una cosa más, sino para saberla mejor.

Viejo, mi querido viejo

Consejeria Juvenil